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HOY ES 2030

Artes amatorias

Hoy es un día cualquiera, a mediados de 2030 (Hoy es 2030) es un festival de arte contemporáneo, y propone la segunda edición del festival bajo el subtítulo “Artes amatorias.” Si bien en su primera edición el festival exploró el concepto de futuro desde una perspectiva artística y cultural, en susegunda edición tiene el objetivo de indagar en el concepto de amor como posibilidad, actitud y forma de resistencia, como una fuerza creadora de vínculos, de modelos alternativos para concebir las relaciones sociales más allá de los mecanismos del poder, y una fuente de acciones que son profundamente políticas en tanto que modo de habitar un mundo que está en conflicto.

La perspectiva positiva de futuro se ha visto sacudida por un fenómeno generalizado dedesequilibrio entre sobreabundancia y escasez, como parte de un modelo extractivista, de explotación global de la riqueza (de personas, bienes, residuos), así como por la destrucción del medio ambiente y muchos otros fenómenos que nos afectan. La Tierra ha entrado en una nueva página del calendario geológico, el Antropoceno. Se trata de una nueva era histórico-geológica caracterizada por la incidencia del ser humano en el planeta Tierra. En este encuentro dramático entre la historia humana y la historia natural, la humanidad se encuentra consigo misma bajo una nueva conciencia de desamor. En el planeta agotado, la humanidad se reencuentra como parte de una naturaleza en el momento en que se percibe como su principal agente destructor. La acción humana sería directamente responsable del cambio climático, la deforestación a gran escala, la pérdida de biodiversidad con la sexta gran extinción de especies, las variadas formas de contaminación (desde residuos radioactivos a micro-plásticos que interfieren directamente con nuestros sistemas reproductivos) en los lugares más remotos del planeta…

La situación en la que vivimos también está caracterizada por la extensión de las tecnologías necropolíticas que nuestra especie ha inventado, sobre la totalidad del planeta: las prácticas capitalistas tecnocientíficas, y la transformación del ecosistema en recurso exportable, entre otras, y que han dado lugar a una oleada de extinciones de animales y vegetales y al progresivo calentamiento planetario. “El hombre construyendo su mundo destruye su planeta”, afirma Marina Garcés en su libro Filosofía inacabada. Dice la autora que ésta es, a su entender, la clave de la situación filosófica de nuestro tiempo.

En este momento, cuando la confianza está siendo erosionada por la desesperación, y el proyecto utópico está amenazado por el desastre, puede ser una oportunidad para detenernos en la interconexión y confluencia de temas,conocimientos y valores conflictivos que dan lugar a nuestra alarma actual. Hoy es 2030 propone indagar en el papel que la creación artística puede desempeñar en suelucidacióna través de la revisión del concepto de amor como una cuestión social, más allá del amor romántico, cursi, y de su forma normativa y binaria. ¿Podemos hablar de amor como una fuerza impulsora de actos de coraje y transgresión para habitar el planeta de otra forma?

Con el ánimo de sacudir el orden simbólico establecido, ¿Qué papel pueden desempeñar pensamientos asociados al ecofeminismo o el transhumanismo en la reflexión sobre nuevas y posibles formas de existencia?
El festival propone movilizar diferentes vocabularios estéticos para interrogar el hecho amoroso en sí y su relación con la transformación de la sociedad y nuestra relación con el planeta Tierra, con todos los puntos de conflicto que pueda generar y, por qué no, también para erotizar nuestra relación con el planeta y con los que lo habitamos.
El amor ofrece un marco para reflexionar sobre cuestiones como lo que entendemos por sexualidad, así como otras relaciones sociales íntimas o enlaces de solidaridad entre individuos. Es un espacio denso donde la política de la identidad y la dinámica interpersonal chocan. El amor, más allá de estar restringido a la esfera de la intimidad, como una relación entre individuos, puede desplegarse en público. Es una cosa que constituye un lugar en sí mismo, cuyas circulaciones no van separadas del mundo del trabajo o la política (es decir, un proyecto de transformación del mundo). El amor es una obra social y no individual que revela jerarquías y voluntades que nos ayudan a reformular una manera diferente de vivir en comunidad.

El año 2030 es la fecha límite de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la agenda global más ambiciosa aprobada por la comunidad internacional para movilizar la acción colectiva en torno a objetivos comunes. Es evidente que el cumplimiento de numerosos objetivos tiene importantes limitaciones, relacionadas con decisiones adoptadas por los gobernantes en muchos países. Recordemos por ejemplo que el Objetivo 16 compromete a todos los Estados a «promover sociedades pacíficas», allí cuando los países occidentales signatarios de los acuerdos son los principales vendedores de armas del mundo, o que el Objetivo 13 obliga a «adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático»”, mientras hay países que niegan incluso que este fenómeno exista.

“Artes amatorias” es un llamamiento al pensamiento y a la creación artística alrededor de un objetivo común: pensar en otras formas de discurso amoroso, que demuestren o desmientan que el proyecto democrático planetario es posible.

 

TODAY IS 2030

Loving arts

‘Today is an ordinary day, in mid 2030’ (Today is 2030) proposes the 2nd edition of this festival under the subtitle “Loving Arts.” While the 1st edition of the festival explored the concept of ‘future’ from an artistic and cultural perspective, the aim of this 2nd edition is to delve deeper into the concept of love as possibility, attitude and form of resistance; acting as a force that generates links and alternative models to conceive social relationships that go beyond the mechanisms of power; and a source for actions that are deeply political in so far as they are a way of inhabiting a world in conflict.

The positive outlook for the future has been compromised by a widespread trend of imbalance between overabundance and scarcity, which stems from the extractivist model of global exploitation of wealth (i.e. people, goods, waste), in addition to the destruction of the environment, together with many other phenomena that affect us. The Earth is entering a new chapter of the geological calendar, the Anthropocene. It is a new historical-geological era characterized by the incidence of mankind on planet Earth. In this dramatic encounter between human history and natural history, humanity finds itself in a state of heartbreak. On this depleted planet, humanity becomes self-aware as part of nature the moment that it perceives itself as its main destructive agent. Human action would be directly responsible for climate change, large-scale deforestation, loss of biodiversity -including the sixth greatest extinction of species-, various forms of pollution (from radioactive waste to micro-plastics that directly interfere with our reproductive systems) in the most remote places on the planet…

The current situation is also characterized by the global-reaching extension of the necropolitical technologies that our species has invented: technoscientific capitalist practices and the transformation of the ecosystem into an exportable resource, among others, that have resulted in a wave of plants and animals going extinct as well as the increasing global warming. “Mankind has destroyed the planet by building a world for itself”, says Marina Garcés in her book ‘Unfinished Philosophy’. In her opinion, this is the key to the philosophical situation of our time.

At present, as trust is being eroded by despair, and the utopian project is being threatened by disaster, there may be an opportunity to detain ourselves at the intersection where conflicting issues, knowledge and values that give rise to the present mindset of urgency meet. ‘Today is 2030’ proposes to look further into the role that artistic creation can play in making this urgency more obvious. For this, the concept of love as a social matter is reviewed, going beyond romantic, cheesy love, and its normative and binary form. Is it possible to talk about love as a driving force for acts of courage and transgression to inhabit the planet differently?
In order to challenge the established symbolic order, what role can thoughts associated with ecofeminism or transhumanism play in the way we think about new and possible forms of existence?
The festival wishes to promote different aesthetic vocabularies to question the love event itself and its relationship with the transformation of society and the link that we have with planet Earth, with all the points of conflict that it may generate and, why not, also to erotize our relationship with the planet and with those who inhabit it.

Love offers a framework to think about what we understand by sexuality, as well as other intimate social relationships or bonds of solidarity between individuals. It is a dense area where identity politics and interpersonal dynamics collide. Love, rather than being restricted to just intimacy, as a relationship between individuals, is something to be displayed publicly. It constitutes a place in itself, whose circulations are not far from the worlds of labour or politics (that is, a project of world transformation). Love is a social construct, not individual, and it reveals hierarchies and wills that help us reformulate a different way of living in a community.

2030 is the deadline for the Sustainable Development Goals, the most ambitious global agenda approved by the international community to mobilize collective action around common goals. It is clear that fulfilling a number of objectives has important limitations, as they are subjected to decisions made by the leaders of many different countries. For example, Goal 16 commits all States to “promote peaceful and inclusive societies.” However, the same Western countries that sign these agreements are the main arms sellers in the world. Similarly, Goal 13 obliges “to take urgent action to combat climate change”, while there are countries that even deny the existence of climate change itself.

“Loving arts” proposes artistic creation and thinking, both hovering around a common goal: to think of love from a different perspective so as to prove whether or not a global democratic project is possible.